domingo, 4 de marzo de 2012

La sonrisa de la India...

Hoy es día de hablar de sonrisas... porque con ella se llega al fin del mundo.

Y si bien no es ahí, con una sonrisa sincera siempre recibirás un gesto amable, cortés y respetuoso de la persona que tienes enfrente.

Cuando llegamos al National School of Business de Bangalore, el director nos dijo que se alegraba mucho de vernos sonreír y nos recomendaba que lo sigamos haciendo durante toda nuestra estancia en la India  y que intentemos prolongarlo en nuestras vidas.

He pensado mucho en ello desde que llegamos, porque son varias las anécdotas que hemos vivido en las que personas de muy diversa índole y procedencia, pero siempre amables y con una cálida sonrisa preparada.

Creo que hoy en día estamos desvirtuando este tipo de valores en nuestra sociedad occidental, con la prisa nadie te mira a los ojos, nadie pierde un segundo en detenerse y transmitirte comprensión, paciencia o agradecimiento. Hemos perdido personalidad, por eso es una increíble sensación dejar de sentirte un "ente grisáceo" en un mundo neutro y poder aportar algo.

Considero que ese es quizá parte del "secreto de la India", puedes estar viajando solo o en condiciones totalmente básicas pero no te sentirás solo, la gente con su actitud abierta, amable, curiosa pero respetuosa llenará tu día y hará que cuando llegue la noche te sientas satisfecho contigo mismo.

Pueden ser muchas las razones para que ocurra esto de forma tan generalizada y no sabría hacer un análisis etimológico al respecto pero sí creo que puede haber un factor religioso importante detrás. 
Uno de los pilares básicos del hinduismo es  la creencia en la Reencarnación, donde después de la muerte del cuerpo el espíritu volverá a nacer en otro cuerpo, pudiendo mejorar así de estado y llegar a un estado de perfección tras millones de reencarnaciones.
Por tanto de las acciones vitales de cada una de las personas dependerá el estado que se alcance tras la muerte del cuerpo. Aquí sería donde entrarían conceptos como el Karma, que es algo así como la energía transcendente (invisible e inmesurable) que se deriva de la acción buena o mala en cada reencarnación por lo que se ha hecho en cada vida anterior.

Para el tema que me ocupa hoy con esto solo quiero decir que puede ser comprensible que con una base religiosa tan fuerte e introducida en la sociedad, igual que la mayoría de la población Hindú no come carne de vaca y es vegetariana , también tiene sentido que introduzcan de forma muy permanente una personalidad amable y sonriente.

A lo largo del tiempo que llevamos aquí, es muy fácil ver la felicidad en personas con apenas pertenencias materiales y una vida lo más sencilla posible. 

En Bombay, visitando Elephanta Island, nos encontramos a un amable señor de la isla (con poquísimos habitantes autóctonos) que se nos juntó como guía todo el día y nos invitó a su pequeña y acojedora casa, con una cocina y una habitación con nada más que una madera en la que dormir y un número de objetos que podría contar con mis manos. Varias veces nos repitió lo feliz que le hacía poder hablar con gente y que nosotros le habíamos llegado por las amplias sonrisas que teníamos en nuestra cara.



También en Bombay, visitando un templo donde se estaba celebrando alguna especie de festival por la llegada de la primavera, las señoras del lugar nos invitaron a unirnos a su celebración y nos llenaron de comidas, bebidas Indias de todo tipo. Lo mejor es que cuando en ese momento te sientes extraña y tienes miedo de ser irrespetuosa, o una "guiri de cámara en mano" las señoras te dicen que ha sido tu actitud abierta, tu mirada limpia y tu sonrisa las que le han dado la confianza para invitarte a unirte a ellas. 




En situaciones así me prometo a mi misma que todos los días de mi vida intentaré levantarme con una sonrisa para el mundo, ya que creo que es lo que nos mete en circulos positivos que no nos traerán más que cosas buenas o, más que cosas, sensaciones.

 A ver cuanto tiempo lo puedo recordar....

Namaste!!







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